Cuando no tengas sueño y de veras quieras dormir, puedes hacer lo que te enseño, te vas a morir.
Coge medio tomate y cuélalo con agua bien caliente, aunque no sea exquisito, es una muestra para gente de buen diente.
Una vez colado el juguito, échale leche, pero sólo un poquito. Esto ayuda a la digestión y a que el paciente goce de buen humor.
Después de haberlo mezclado fervientemente, aconsejo ponerle unas ramitas de laurel, para darle buen olor y hacerlo más eficiente.
Poner la mezcla en una olla para hervirla por unos cinco minutos o, por lo menos, hasta que los laureles se hagan diminutos.
Aquí viene la parte de mayor importancia. Sacar el ungüento de la y arrojarla en el lavadero con profunda vehemencia. Nadie podría tomar cosa como esa, así sea de la realeza.
Le puedo asegurar que se entretuvo por algún tiempo y que ahora el sueño lo está venciendo.
A dormir se ha dicho, como dijo un bicho.
domingo, 27 de julio de 2008
Duerme duerme
Etiquetas:
Cosas locas
martes, 15 de julio de 2008
Ausente
Con exceso de equipaje
Me voy para no volver
No pienses en esperarme
Quizá no me volverás a ver
Me pierdo y voy muy alto
con el corazón entre mis manos
a buscar alguien más cercano
alguien tan frágil, tan humano
Falta poco, ya no es nada
Me voy, está decidido
No tiene caso escuchar tu llamada
Todo intento es tiempo perdido
Aunque ya no te veré
Déjame el sueño de tu ilusión
Alguna vez pasó lo que pensé
Aún con una mala intención
Por favor, no me quites la ilusión.
Me voy para no volver
No pienses en esperarme
Quizá no me volverás a ver
Me pierdo y voy muy alto
con el corazón entre mis manos
a buscar alguien más cercano
alguien tan frágil, tan humano
Falta poco, ya no es nada
Me voy, está decidido
No tiene caso escuchar tu llamada
Todo intento es tiempo perdido
Aunque ya no te veré
Déjame el sueño de tu ilusión
Alguna vez pasó lo que pensé
Aún con una mala intención
Por favor, no me quites la ilusión.
lunes, 7 de julio de 2008

Se terminó. Al fin se acabó y ahora sí puedo respirar tranquilamente. Es algo excelente. Ya no tengo que estudiar, porque ahora puedo vagar. Ya no tengo que leer obligado, porque ahora puedo leer lo de mi agrado. Ya no puedo comprar caramelitos, porque ahora estoy a dieta y como muy poquito. Ahora puedo dormir hasta tarde, porque ya el tiempo sobra y no arde. Cuando me levanto veo televisión, veo horas y no puedo contener mi emoción. Ahora escribo estupideces, aunque no redacte bien y a un mono te pareces. Ahora puedo salir todos los días y llevar a cabo todas mis manías. Ahora tengo tiempo de sobra, así que manos a la obra.
jueves, 3 de julio de 2008
Berenjena, la EX gata del pastito
Bere se fue. Bere murió. El señor se la llevó.
Mentira. Bere no se fue, ni se murió, pero un señor sí se la llevó. Un chico de la Pontificia Universidad Católica del Perú, amigo de Colo. Nos la arrebató de las manos. Pobre Berenjena, no quería dejar el pasto. El pasto que ya no es pasto, porque lo han quitado, pero según Colo el próximo ciclo va a estar como nuevo. Ojalá.
En fin, Bere siguió haciendo de las suyas. Aunque salió de su mundo de perdición de Barranco, nunca pudo librarse del todo. Seguían sus escapadas nocturnas a juerguear en el TekilaRock de la Marina con sus amiguines mininos, mientras nosotros estábamos en nuestras casas estudiando como buenos PUCPenses.
Nos enteramos de sus escapaditas y nos dolió en el alma. Bere era ya de nuestra familia pastal, sin embargo queríamos también lo mejor para su salud. Justo Colo tenía un amigo, que tenía un amigo, que tenía un amigo, que su tío tiene un reformatorio para gatitos sin hogar. Se llama: “Gatitos sin Hogar S.A.”. Ahí van a hacer que deje el alcohol y el mal vivir y que empiece a hacer cosas productivas, como tejer chalinas o algo así.
Esperemos que ahora sí sea el fin de la mala Berenjena y evolucione en una buena gata, como un pokemón. Aún así la vamos a extrañar mucho. El pasto no es el mismo sin ella.
Estamos contigo, Bere.
Mentira. Bere no se fue, ni se murió, pero un señor sí se la llevó. Un chico de la Pontificia Universidad Católica del Perú, amigo de Colo. Nos la arrebató de las manos. Pobre Berenjena, no quería dejar el pasto. El pasto que ya no es pasto, porque lo han quitado, pero según Colo el próximo ciclo va a estar como nuevo. Ojalá.
En fin, Bere siguió haciendo de las suyas. Aunque salió de su mundo de perdición de Barranco, nunca pudo librarse del todo. Seguían sus escapadas nocturnas a juerguear en el TekilaRock de la Marina con sus amiguines mininos, mientras nosotros estábamos en nuestras casas estudiando como buenos PUCPenses.
Nos enteramos de sus escapaditas y nos dolió en el alma. Bere era ya de nuestra familia pastal, sin embargo queríamos también lo mejor para su salud. Justo Colo tenía un amigo, que tenía un amigo, que tenía un amigo, que su tío tiene un reformatorio para gatitos sin hogar. Se llama: “Gatitos sin Hogar S.A.”. Ahí van a hacer que deje el alcohol y el mal vivir y que empiece a hacer cosas productivas, como tejer chalinas o algo así.
Esperemos que ahora sí sea el fin de la mala Berenjena y evolucione en una buena gata, como un pokemón. Aún así la vamos a extrañar mucho. El pasto no es el mismo sin ella.
Estamos contigo, Bere.
domingo, 29 de junio de 2008
Carta II

Querido Papa Noel,
¿Cómo has estado? Sé que aún falta mucho para navidad, pero quería mandarte mi lista desde antes, como para comprometerme a ser buena por el resto del año. Además, el año pasado te pedí el carro de la Barbie y no me lo trajiste. Quizás estuviste muy ocupado, por eso ahora te mando mi carta con anticipación.
Me he estado portando bien. Ya no corto mis polos ni pinto las paredes con crayolas. Es más, mi mamá dice que estoy más bonita, porque estoy comiendo todos los vegetales. Aunque, si pudiera pedir un deseo, sería que estos desaparezcan de la faz de la tierra. De veras, ¿quién los necesita? Son horribles y saben a poto. Bueno, en fin, por lo menos te vuelven bonita, así me dijo mi mamá.
Ahora hago todas mis tareas y ya no ensucio mis vestidos con jugo de naranja, porque ahora lo tomo con más calma. Ya no se chorrea. El ratón de los dientes me regaló cinco soles. Es más, yo lo vi. Quiero un ratón de los dientes por navidad, para que me de plata siempre, por favor. Como sé que está vivo, sólo te voy a pedir eso, nada más.
Bueno, espero que mi carta te haya alegrado un poco el día. Debe ser agotador preparar la navidad cada año. Si yo me canso con sólo portarme bien, ¡imagínate tú! Ojalá que la navidad salga igual de linda este año. Un beso,
Margarita
¿Cómo has estado? Sé que aún falta mucho para navidad, pero quería mandarte mi lista desde antes, como para comprometerme a ser buena por el resto del año. Además, el año pasado te pedí el carro de la Barbie y no me lo trajiste. Quizás estuviste muy ocupado, por eso ahora te mando mi carta con anticipación.
Me he estado portando bien. Ya no corto mis polos ni pinto las paredes con crayolas. Es más, mi mamá dice que estoy más bonita, porque estoy comiendo todos los vegetales. Aunque, si pudiera pedir un deseo, sería que estos desaparezcan de la faz de la tierra. De veras, ¿quién los necesita? Son horribles y saben a poto. Bueno, en fin, por lo menos te vuelven bonita, así me dijo mi mamá.
Ahora hago todas mis tareas y ya no ensucio mis vestidos con jugo de naranja, porque ahora lo tomo con más calma. Ya no se chorrea. El ratón de los dientes me regaló cinco soles. Es más, yo lo vi. Quiero un ratón de los dientes por navidad, para que me de plata siempre, por favor. Como sé que está vivo, sólo te voy a pedir eso, nada más.
Bueno, espero que mi carta te haya alegrado un poco el día. Debe ser agotador preparar la navidad cada año. Si yo me canso con sólo portarme bien, ¡imagínate tú! Ojalá que la navidad salga igual de linda este año. Un beso,
Margarita
sábado, 28 de junio de 2008
Finales
Culmina un ciclo y comienza algo nuevo. Ambos con “C”, aunque esta no es la única similitud entre estas dos palabras. Suena extraño, pero siento que aquí está terminando el inicio de lo que me espera por cinco años, por lo menos.
Los finales son letales (un verso sin esfuerzo), sin embargo te ayudan a entender que no todo en esta vida es tan simple. Ya no basta con leer una vez, o con hacer “Ave María, dame puntería” y marcar lo que sea. Ya no más. Ahora es completamente distinto.
No sé por qué estoy escribiendo esto, será porque tenía que desahogarme de algún modo. No tengo a nadie a quien decírselo en este momento. Afortunadamente, mañana vienen mis amigas a estudiar conmigo. Esto hace más grato el delirio, que será delirio en masa.
Ahora voy a dormir. Siento que he regresado en el tiempo. Como cuando era niña, que tenía un diario donde apuntaba todo lo que sentía. Acabo de escribir lo que siento. Quizás lo haga un poco más seguido.
Por ahora, a estudiar.
Los finales son letales (un verso sin esfuerzo), sin embargo te ayudan a entender que no todo en esta vida es tan simple. Ya no basta con leer una vez, o con hacer “Ave María, dame puntería” y marcar lo que sea. Ya no más. Ahora es completamente distinto.
No sé por qué estoy escribiendo esto, será porque tenía que desahogarme de algún modo. No tengo a nadie a quien decírselo en este momento. Afortunadamente, mañana vienen mis amigas a estudiar conmigo. Esto hace más grato el delirio, que será delirio en masa.
Ahora voy a dormir. Siento que he regresado en el tiempo. Como cuando era niña, que tenía un diario donde apuntaba todo lo que sentía. Acabo de escribir lo que siento. Quizás lo haga un poco más seguido.
Por ahora, a estudiar.
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