jueves, 14 de enero de 2010

Carta

Tengo fiebre de besos de verdadero amor. Aunque nunca te importó, siempre lo soñé. No me lo diste, pero tampoco te lo pedí. Nunca te pedí nada.
Eres como una sombra. Sombra que abruma, pero de deshace. Sombra atónita y abstracta. Existe y, a la vez, nunca existió. Duele y, en realidad, nunca ocurrió. Como un mago improvisado de trucos baratos. Tu magia no existe.
Me encuentro ahora lejos de tu sabia perversión. Tengo una nueva vida, junto con un nuevo amor. Greta, cortesía tuya, es la razón de mi único agradecimiento. Es pequeña y risueña. Detesto que tenga tus ojos.
Aún escucho la canción. Evetual e insípida, pero persistente, presente. No como tú. Entre estrofa y estrofa te envío un adiós corto y definitivo. Desde hoy no existes. Greta no sabrá de ti. Ni ella ni nadie, porque no lo mereces. Ni a ella ni a mí.
Hasta nunca, como te llames.

Marcia.

Apuntes de la última página

- No hay cómo. No hay dónde.

- La lástima es el límite.

- Necesito vivir. Sólo un poco, nada más.

- Poco soy si tu te vas. No tengo nada más que desear.

- No me deseas a mí. Quieres que duerma y que sueñe. Tienes hambre.

- Sólo duermes y regalas de ti cuando te place. No piensas en mí. Si no existes, muero.

- Consíguete a alguien más.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Rueda

No mires el reloj
deja pasar el tren
pero no me dejes pasar a mí

sin recordármelo todo
suéltame afuera
inmediatamente
para comerme el pasado

que ahora siento
inverosímil y podrido

sin suelo y sin aire
no puedo volar
ni flotar
ni regar
las flores que juntaba
en mis faldas
siendo niña y gorda
con cabeza de bacinica
“pero linda siempre”
me decía mi papá
con una sonrisa de papa noél
en quien había dejado de creer
hace mucho tiempo
aunque mi mamá me dijera
que lo vio cuando pequeña
es mentira yo lo sé
como también se fumar
y preparar crepés
pero no escapar

nunca pude escapar

viernes, 6 de noviembre de 2009

Entre una reja y mucho espacio

Con mis pasos indiscretos
Confirmo mi pasaje
mi aliento débil
mi cansancio
mi locura

Atrapada en mi claustrofobia
El cielo está más lejos
Ya no se dónde ir
Soy una identificación
En un mar de incertidumbres

No miraste atrás
No lo hagas nunca
En vano espero
Un retorno
Que nunca llegará

domingo, 1 de noviembre de 2009

Nuevo comienzo. Hoy todo cambia.

Hoy comienza noviembre.
Es decir, termina octubre.
Es decir, no más turrón.
Es decir, no seremos gordos
nunca más.
Nunca más hasta el próximo octubre.

lunes, 12 de octubre de 2009

El segundo poema escrito por mí en mi primer poemario


Continuando con la transcripción de mi pequeño cuadernito de poemas, les presento mi segunda grandísima obra, llamada “El Columpio”. Me acuerdo que lo escribí en la casa de Lorian mientras me balanceaba en un columpio oxidado que tenía en su jardín. Gracias a tu columpio, Lorian.


Les recuerdo que estoy transcribiéndolos exactamente como los escribí en mi cuadernito. No les estoy arreglando la ortografía, sintaxis o versificación. Espero que les guste (en realidad, no lo creo).


El columpio


Si estas en un columpio y no puedes parar de columpiar haz lo que te digo que te va a encantar: Piensa que eres un ave y volando estás, que los hombres de abajo son hormigas trabajando en páz, que vuelas tan rápido como un aguila y no quieres parar de volar. Cuando termines ya verás, que el columpio ya paro de columpiar.